Trucos para evitar el efecto rebote estas Navidades

“Christmas is coming” y es inevitable, avanza con paso firme y en su camino hacia el 25 de diciembre va dejando su huella en los supermercados, la televisión y las calles de nuestra ciudad. Es como si allá donde fuéramos todo nos recordara a esas fechas que, aunque entrañables, suponen muchos excesos.

Todo el esfuerzo que hemos realizado en el gimnasio o con las dietas para recuperarnos de las cervecitas y los helados del verano, no va a servir de nada porque somos perfectamente conscientes que en Navidades vamos a recuperar todo el peso perdido. Y entonces es cuando te das cuenta de que la amenaza se vuelve realidad… ciertamente “las Navidades se acercan…”

Pero, ¿cómo evitar el efecto rebote de las Navidades? Hay varias maneras de conseguir acabar las fiestas con un peso saludable, pero algunas suponen regímenes espartanos para llegar a las vacaciones con menor peso. Esas dietas provocan que cuando empezamos a comer comida más calórica, indispensables en Navidad, nuestro cuerpo experimente el temido efecto rebote o yo-yo.

¿En qué consiste el efecto rebote?

Nuestro cuerpo es sabio y cuando detecta una bajada de calorías o nutrientes, reacciona almacenando en forma de grasa todo aquello que nos sobra por si vienen “vacas flacas” y necesita “tirar” de la reserva. Desde luego, nuestro cuerpo es muy previsor, aunque esto suponga recuperar el peso que habíamos perdido con tanto sacrificio.

¿Cómo evitar el efecto rebote?

Hay formas de bajar de peso, sin que ello suponga una dieta estricta que te precipite al abismo del efecto rebote con total seguridad. Te ofrecemos unas pautas para conseguir estar perfect@ estas Navidades y más difícil todavía; después de las fiestas:

  1. Evita los alimentos muy calóricos antes de las Fiestas

Desde luego, esto es una obviedad, si queremos llegar a Navidades con menos peso, debemos evitar dulces y comidas grasas los días previos a ésta. Pero como diría el famoso meme “keep calm”, no te enzarces en dietas estrictas porque el efecto rebote está al acecho.

  1. Intensifica tu nivel de ejercicio

Ya que no es recomendable una dieta hipocalórica estricta, sí que puedes optar por intensificar el ejercicio que realizas en el gimnasio para quemar más calorías y bajar algo de peso antes de las fiestas.

  1. Evita las excursiones a la nevera

¡Qué amor le tenemos al frigorífico! Ya les gustaría a nuestras madres que las visitáramos tanto como a él. Si queremos adelgazar algún kilito antes de las Navidades sin hacer dietas estrictas, está claro que la nevera debe ser abierta únicamente cuando sea necesario.

Si realizamos 5 comidas al día, como es recomendable, solo tendremos que acudir a la nevera cinco veces al día, ninguna más. Sí, ya sabemos que nos pierde la ansiedad, pero un truco para evitar que piques entre horas es imaginarte comiendo algún alimento prohibido. Ver desde fuera nuestra actitud e imaginarnos a nosotros en horas de debilidad, te dará fuerzas para no caer en la tentación.

  1. Bebe, bebe y después bebe

¿Sabías que la parte del cerebro que regula la sensación de hambre está muy cerca de la que nos envía señales para que bebamos? Debido a esa cercanía nuestro cerebro puede confundir la sensación de sed con la de hambre. Es por esta razón por la que, en muchas ocasiones, ingerimos alimentos pensando que los necesitamos, cuando lo que realmente está pidiendo nuestro cuerpo es hidratarse. Beber agua o zumos te saciará y además evitará que surjan esos errores de interpretación de nuestro cerebro.

  1. Duerme 8 horas al día

El descanso es esencial para mantenerse sano. Después de una noche con un sueño reparador, nos sentiremos más activos y quemaremos más calorías, provocando que la tarea de acudir al gimnasio no sea una pesadilla.

Además, aunque no lo creas dormir mal nos hace engordar. Cuando no disfrutamos de las horas de sueño que nuestro cuerpo necesita, desciende nuestro nivel de leptina que es una hormona que provoca la sensación de saciedad. Esto es, menos horas de sueño, más hambre y más posibilidades de caer en la tentación del picoteo.

Así que, si sigues nuestros consejos, tienes tiempo para preparar tu cuerpo para disfrutar de tus Navidades a tope y de sus deliciosos menús. Estas fiestas tan solo tendrás que preocuparte de aclarar tu garganta con miel y limón, para entonar el Jingle Bells a “grito pelado” con la zambomba y la pandereta.

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