Las grasas saturadas dejan de estar en el punto de mira

Después de tanta guerra en contra de las grasas y las acusaciones en cuanto a su responsabilidad en la obesidad y las enfermedades cardiovasculares, resulta que las últimas investigaciones, nos tratan de demostrar que estábamos todos equivocados.  De hecho, el cardiólogo británico Aseem Malhotra uno de los más prestigiosos del Reino Unido y responsable de la investigación publicada en la revista British Medical Journal que libera a las grasas saturadas de toda culpa, nos cuenta que paradójicamente el consumo de productos bajos en grasa ha incrementado el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.  Aunque este dato es el que menos nos ha sorprendido.

¿Que por qué nos nos ha sorprendido?  Sencillamente porque hace mucho tiempo que muchos de nosotros venimos avisando de que detrás del “bajo en grasas”, se esconden, sobre todo, azúcares para compensar la falta de sabor resultante de eliminar las grasas.  Y el azúcar sí que es esencialmente dañino y muy perjudicial para nuestro organismo.  De hecho, alrededor del 75% de los pacientes que llegan al hospital tras sufrir un infarto tienen concentraciones normales de colesterol.  A este respecto, David Haslam, Jefe del Foro Nacional Sobre la Obesidad destaca que la evidencia médica demuestra que hoy en día son los carbohidratos refinados y el azúcar los grandes culpables del aumento de grasa en sangre.

¡Pero mucha atención!  No vayamos a equivocarnos:

  1. Esto es un solo estudio.  Es cierto que proviene de un cardiólogo reputado y como tal, lo tomamos muy en cuenta, pero antes de perderle el miedo totalmente al efecto nocivo de las grasas es recomendable esperar más investigaciones.
  2. Cualquier abuso es malo, incluido el de las grasas.  El estudio no dice que podamos hincharnos sin miedo, sino que la evidencia en su contra no es tan aplastante como se creía.
  3. La grasa sigue engordando.  Estamos hablando de su efecto en la salud cardiovascular, pero sigue siendo un nutriente altísimo en calorías.
  4. Estamos hablando de la grasas saturadas, NO de las grasas trans que sí siguen siendo las más malvadas entre las malvadas.  

Así que nuestro consejo es que a pesar de esta noticia que puedes haber leído en muchos sitios, sigas ingiriendo las grasas saturadas con prudencia.  ¡Y corta todo lo que puedas el azúcar!

¡Nos leemos!

 

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